Podrías agitarla sin parar, pero lo interesante es verla caer despacio. Ahí es donde pasa todo, hojas que suben, bajan, giran y sin darte cuenta tú también cambias el ritmo. La mirada se queda, la respiración baja y el tiempo se detiene. ¡Y cada vez que la mueves, vuelta a empezar! 14 x 4 cm. +3 meses